Si hay una excursión que casi todos los viajeros recomiendan hacer durante una visita a Mendoza, esa es Alta Montaña. Es un recorrido de día completo que permite descubrir algunos de los paisajes más impactantes de la Cordillera de los Andes y conocer lugares que forman parte de la historia y la identidad de Argentina.
Para quienes visitan la provincia por primera vez, esta experiencia suele convertirse en uno de los momentos más memorables del viaje.
La excursión a Alta Montaña recorre la Ruta Internacional 7, la vía que une Argentina con Chile. A lo largo del recorrido se atraviesan valles, ríos de deshielo, montañas de distintos colores y pueblos cordilleranos, con varias paradas para disfrutar del paisaje y conocer la historia de cada lugar.
Es una actividad apta para toda la familia y no requiere preparación física, ya que la mayor parte del recorrido se realiza en vehículo.
La primera gran postal del recorrido suele ser Potrerillos, una localidad de montaña rodeada por el Cordón del Plata.
Su gran protagonista es el Embalse Potrerillos, un lago artificial de aguas turquesas que contrasta con las montañas y ofrece uno de los paisajes más fotografiados de Mendoza.
Muchos viajeros destacan este punto como el momento en el que realmente comienza a sentirse la inmensidad de la Cordillera de los Andes
Más adelante aparece el histórico Puente Picheuta, una construcción de piedra de la época colonial que formó parte del antiguo camino hacia el Virreinato del Río de la Plata.
Este sitio adquirió un enorme valor histórico porque fue utilizado por el General José de San Martín durante la planificación del Cruce de los Andes, una de las gestas más importantes de la historia sudamericana.
Es una parada breve, pero muy interesante para quienes disfrutan del turismo histórico.
La excursión continúa hacia el Valle de Uspallata, ubicado entre la precordillera y la alta montaña, a una altitud que varía entre los 1.900 y 2.500 metros sobre el nivel del mar.
Es el único valle cordillerano de importancia antes de llegar a la frontera con Chile y uno de los lugares preferidos por los turistas para hacer una pausa, recorrer el pueblo y disfrutar de la gastronomía regional.
Además de sus paisajes, Uspallata es conocido por haber sido escenario de películas internacionales y por su riqueza geológica.
Uno de los puntos más esperados del recorrido es el Puente del Inca, una formación rocosa natural que cruza el río Las Cuevas.
Declarado parte del entorno protegido de la región andina y reconocido internacionalmente por su valor natural e histórico, este puente sorprende por sus colores ocres y anaranjados, producto de las aguas termales y los minerales presentes en la zona.
Es uno de los lugares más fotografiados de Mendoza y una parada obligatoria para quienes visitan la cordillera.
Para muchos viajeros, este es el gran momento del día.
Desde el Mirador del Cerro Aconcagua es posible contemplar la montaña más alta de América, con sus 6.960 metros sobre el nivel del mar.
Cuando el clima acompaña, la vista es simplemente espectacular.
Muchos turistas coinciden en que ver el Aconcagua por primera vez supera ampliamente las expectativas y se convierte en una de las imágenes más recordadas del viaje.
La excursión continúa hasta Las Cuevas, el pueblo más alto de Mendoza, ubicado a 3.557 metros sobre el nivel del mar.
Este pequeño poblado de montaña marca el último asentamiento argentino antes del paso internacional hacia Chile.
Durante la temporada de verano, y siempre que las condiciones climáticas lo permiten, algunas excursiones continúan hasta el Monumento Cristo Redentor, ubicado a casi 4.000 metros de altura, ofreciendo una vista privilegiada de la cordillera.
Quienes ya realizaron la excursión suelen destacar varios aspectos que se repiten en sus experiencias:
La variedad de paisajes hace que el recorrido nunca resulte monótono.
Cada parada ofrece una historia diferente y una oportunidad para tomar fotografías increíbles.
El Aconcagua suele convertirse en el momento más esperado del día.
La organización y la comodidad del recorrido permiten disfrutar sin necesidad de realizar caminatas exigentes.
Es una excursión ideal tanto para parejas como para familias y grupos de amigos.
Muchos visitantes afirman que, si solo pudieran elegir una excursión en Mendoza, optarían por Alta Montaña.
Generalmente dura entre 10 y 12 horas, dependiendo del punto de partida, el tránsito y las condiciones del camino.
No. Se realiza casi en su totalidad en vehículo y las caminatas en cada parada son cortas y de baja dificultad.
Sí. Es una excursión apta para todas las edades, siempre que se tengan en cuenta las recomendaciones habituales para visitar zonas de altura.
Puede realizarse durante todo el año. En invierno, la nieve transforma completamente el paisaje, mientras que en primavera, verano y otoño los caminos suelen ofrecer mayor accesibilidad y permiten disfrutar de diferentes colores en la montaña.
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